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domingo, 19 de febrero de 2012

Mi decálogo para dejar de fumar






Te decía en el artículo anterior que fui fumador de más de tres paquetes diarios durante bastantes años. Hace ya unos cuantos, cuando los fumadores no se habían convertido todavía en el centro de tantas iras, tuve la buena ocurrencia de dejarlo. Me comprometí a comentarte mi experiencia y voy a hacerlo en forma de consejos. Son los que a mí me sirvieron y espero que a ti también. Unos me los dieron y otros son de mi cosecha. Tan importantes son los que puedan llevarte a tomar la decisión, como los que te ayuden a ponerla en práctica.


1. NO TE CONSIDERES UN CASO ESPECIAL:
No estás más enganchado que nadie, ni el tabaco representa para ti más que para otros fumadores que hemos sido capaces de dejarlo. Yo también pensaba que iba a ser incapaz de trabajar, de pensar, de hablar, de disfrutar, de leer, de escribir… sin un cigarro en la mano. La vida no solo no pierde sentido, sino que lo gana… y seguramente por más tiempo.


2. ESCARMIENTA EN CABEZA AJENA:
Piensa que hoy eres un privilegiado, por poder dejarlo voluntariamente. Seguramente conoces a alguien que no supo encontrar el momento y acabó  teniéndolo que dejar por una enfermedad. ¿Qué no hubiera dado por una segunda oportunidad? Tú, hoy, la tienes.


3. ÉSTE NO ES UN MAL MOMENTO:
Siempre encontrarás una excusa para retrasar la decisión. Cuando estés trabajando o estudiando, querrás aparcarla hasta las vacaciones. Cuando éstas lleguen, dirás que no quieres amargártelas. Tampoco te agarres a que estás pasando por un mal momento. Éste es tan bueno como cualquier otro y mejor que dentro de unos años. No te engañes.


4. NO BUSQUES MEDIAS SOLUCIONES:
Sé que en este punto hay discrepancias, pero yo tengo muy claro que se debe dejar de fumar radicalmente. Si te limitas a querer ir reduciendo paulatinamente el número de cigarros al día, serás mucho menos estricto que si sabes que no debes  fumarte  ninguno. Por cualquier motivo te saltarás el plan establecido y, en cuanto lo hayas hecho una vez, le perderás el respeto a seguir haciéndolo más veces hasta que termines abandonando.


5. PONTE UNA FECHA:
Si puede ser señalada (cumpleaños, aniversario, primero de mes) mejor, pero no es imprescindible. Pongamos que sea en  un plazo de uno a tres meses. Una vez elegida, se lo dices a todo el mundo.  Se trata de que no te salga del todo gratis bajarte del carro a las primeras de cambio. De que te dé un poco de vergüenza, después de haber montado el número, abandonar enseguida.




6. NO PIENSES QUE ES “PARA SIEMPRE”:
Pensar que es “para siempre” podría agobiarte un poco, sobre todo al principio. Realmente, puedes volver cuando quieras. Tu objetivo es aguantar hoy. Mañana ya veremos, pero conforme veas que vas consiguiéndolo, irás sintiéndote más fuerte para seguir. El tiempo correrá a tu favor.


7. UTILIZA AYUDAS:
Creí que el chicle de nicotina no me serviría de demasiada ayuda, porque consideraba que la mayor parte de mi problema residía en mi costumbre de hacerlo todo con un cigarro en la mano. Había infravalorado el porcentaje de culpa atribuible a la adicción. Comprobé que, con el chicle de nicotina, dejar de fumar estaba  costándome menos esfuerzo del que había pensado. En consecuencia,  lo utilicé sin reducir la dosis (dos o tres meses) mientras me acostumbraba a prescindir de la compañía del cigarro. Superada esa parte del problema, fui sustituyéndolo poco  a poco por el de menta.
Cuando yo dejé de fumar no se comercializaban todavía los parches, pero supongo que pueden ser tan buenos o mejores (requieren menos atención) que los chicles. Otras personas se han ayudado con éxito de la acupuntura.


8. CAMBIA ALGUNOS HÁBITOS:
Si relacionas el cigarro con determinadas situaciones, evítalas en lo posible. Solamente será al principio. El ejercicio físico, aunque solo sea caminar a buen ritmo, te ayudará mucho a superar la tensión.


9. PROCURA COMER LIGERO Y BEBE MUCHOS LÍQUIDOS:
Lo primero es para evitar que las comidas pesadas te inviten a pensar en el cigarro, pero no lo tomes a rajatabla. Si te apetece una fabada, te la comes y en paz. Vamos a centrar el sacrificio en no fumar. Lo mismo te digo del café. Ya sabes que su consumo llama al cigarrillo, pero si tienes la costumbre de tomarlo no hace falta que prescindas totalmente de él. Si no puedes lavarte los dientes después utiliza chicles de menta, independientemente de que estés usando o no los de nicotina.
Con respecto a lo de beber muchos líquidos, estoy refiriéndome sobre todo a zumos y agua. No cuesta esfuerzo y son buenos para todo. Te alivian las ganas de fumar y te ayudan a consolidar esa limpieza interna que has iniciado.


10. NUNCA CREAS QUE LO TIENES SUPERADO:
Si al alcohólico se le mentaliza para que nunca cometa la torpeza de pensar que tiene superado el problema, lo mismo debes hacer tú. No juegues con fuego, porque terminarás quemándote. Ni una calada, ni mucho menos un cigarro, aunque haga años que lo has dejado. Si el amigo que se casa no quiere entender que no vas a fumarte un puro el día de su boda, es porque no ha fumado nunca o porque no es tan amigo.

12 comentarios:

  1. No fumo, pero me parece que esta entrada se la voy a pasar a un par de amigas que quieren dejar de fumar y no dan el paso. Tan cerca y tan lejos, ya me entiendes.
    ;)

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    1. Me encantaría que pudiera servirles de algo.

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    2. Gracias por el comentario en mi blog. Ojala mas gente consiguiera dejar de fumar. Te dejo mi link por si algun lector tuyo quiere ver anuncios originales anti tabaco. Un saludo, http://marketingyalgodesexo.blogspot.com/2012/02/como-dejar-de-fumar.html

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    3. Pues por aquí queda. Gracias y saludos.

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  2. Completamente de acuerdo con todos los consejos,son de sentido común. Sobre todo no hay que autoengañarse con el "lo voy a dejar poco a poco" No funciona, hay que dejarlo de golpe y a lo bestia, se pasa mal, muy mal, sobre todo por la parte psicológica, pero no hay otra manera, y jamás bajar la guardia, ya te lo comenté, lo dejé dos años y medio y por un simple cambio de amigos y costumbres volví a fumar, y hay para matarme.
    Oye, me hago miembro yo también, que me ha gustado, al igual que tu también escribo en otros blogs de temática diferente, uno de ellos muy divertido por cierto.
    Te dejo las direcciones por si quieres también echarles un vistazo

    http://tecnicasdeexito.blogspot.com/

    http://tormentaacida.blogspot.com/

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    1. Yo, de momento, no escribo más que en éste. Llevo sólo tres meses dándole, pero la verdad es que me he enganchado. Voy a ver esos otros en los que escribes. Bienvenida a mi blog y gracias por hacerte seguidora.

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  3. Yo llevo desde febrero, tres meses también. Es que en tu perfil de blogger me ha parecido ver que colaborabas en otros, por eso lo que te he comentado

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    1. No me cunde tanto como a ti. ¡Qué tía! Ya he entrado en los otros dos en los que escribes. Por cierto que me ha encantado la "Comida familiar en casa del patriarca". Dejo aquí el enlace, por si alguien quiere disfrutar un rato:
      http://tormentaacida.blogspot.com.es/2012/05/comida-familiar-en-casa-del-patriarca.html
      Otro rato con tiempo sigo leyendo.

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    1. De nada, Ismael. Espero que te sirvan los consejos, si los necesitas.

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  5. Hola, son buenos los consejos, yo nunca he fumado tanto, y lo he dejado 2 veces, la primera no me costó tanto, conocí a gente que no fumaba, al principio fumaba menos porque les molestaba el humo, y poco a poco dejé de fumar, porque dejó de ser un hábito en mi vida. Pero volví a fumar al cabo de 3 años. La última vez que lo dejé fue hace 5 años, una amiga fue a un método que la habían asegurado que era 100 por cien eficaz y me apunté, solo dejé de fumar 3 meses (creo que lo justo para amortizar el tratamiento, que por cierto duraba 30 minutos), esa vez desde el momento que salí de la consulta aquella, ya sentía ganas de fumar.
    Lo que si hago , de vez en cuando, es dejar de fumar uno o dos días.
    Si lo dejo, ya te comentaré
    Gracias

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    1. Yo veo más complicado tratar de bajar la dosis o dejar dos días que dejarlo del todo.
      Gracias a ti por comentar aquí tres años después.

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