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CITA DEL DÍA: “Todos mienten pero no importa, porque nadie escucha” (Arthur Bloch).

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jueves, 6 de septiembre de 2012

Donantes de vida







Andaba un día a vueltas con mi conciencia o, mejor dicho, ella a vueltas conmigo. Llevas fama de bueno entre los que te quieren y has tenido los santos cojones de llegar a creértelo. Ni robas, ni matas, ni eres especialmente hijo de puta, pero no creo que eso sea bagaje suficiente para poder salir airosos de ese juicio que dicen nos van a hacer al final de los tiempos. Y aunque no lo hubiera, puedes juzgarlo tú mismo. ¿Te consideras bueno simplemente por no ser del todo malo? Llámalo de otra manera más actual si quieres, pero hasta los curas te decían en el colegio que se podía pecar también por omisión. Y tú hacer, lo que se dice hacer por los demás, has hecho bien poco en tu puta vida.

Estaba agresiva la cabrona. Dicen que los hijos, el esfuerzo que se hace por sacarlos adelante, es lo que da sentido a la vida de una persona. Y también  a la muerte, porque son  como tu prolongación en  este mundo. Ya me dirás qué es lo que estás haciendo tú, infructuoso solterón de mierda, para dejar tu huella. Ya podías buscar una alternativa, aunque fuera la horterada de salir en el  Guinness por haber hecho alguna catetada universal, para que no se  olvide tu paso  por aquí  a  los diez minutos de haber palmado.

Y siguió machacando. Llevabas toda tu puñetera vida dando por hecho que no podías ser donante de sangre, porque no estabas seguro si de pequeño habías tenido la hepatitis. No se te ha ocurrido preguntar en todos estos años si había alguna forma de comprobarlo. Por casualidad acabas de enterarte de que esas hepatitis que suelen tenerse de niño no son las excluyentes, sino otras más graves. Además, cuando vas a donar, se comprueban todas esas cosas. Qué cantidad de tiempo perdido. Espero que ahora no sigas remoloneando, porque ya no tienes excusa.

El  día que hice mi primera donación de sangre y de paso dejé firmada la de los órganos, observó que me había percatado de su sonrisa de satisfacción. Tampoco vayas a creerte ahora lo más de lo más por haberte desprendido de menos de medio litro de sangre y haber dejado en herencia tus astigmáticos e hipermétropes ojos cargados de dioptrías. Menudo chollo para el pobre que le toquen.

La mandé a tomar por el culo y reaccionó bien. Me dijo que a veces tenía que ponerse un poco violenta para conseguir tocar mi adormecida fibra sensible, pero reconociéndome que últimamente se había pasado un poco. La verdad es que desde aquél día nos llevamos un poco  mejor, aunque el trato entre nosotros tampoco ha cambiado mucho. Ella sigue aceptando que le diga con frecuencia que es una mala zorra entrometida. Yo que me señale todas esas cosas que podría hacer por los demás. Y por supuesto que me recuerde cada tres meses que tengo que ir a donar. Los días que acudo al banco de sangre me permite sentirme un poco mejor conmigo  mismo.

44 comentarios:

  1. Buena entrada, compañero, buena partida de cartas con esa inefable compañera que es la conciencia.
    Y me alegro que le hayas sacado escalera de color. De color rojo.
    Todos debiéramos de firmar un documento de donación desde que nacemos, que lo firmen ya nuestros viejos, que no se sabe lo que puede nunca pasar. Es decir, se sabe: pero no se sabe cuándo.
    A donar, leches. Mira yo. Al que le toque un riñón mío, puede salir del Hospital con una cirrosis del 30. Y si le endiñan un pulmón, ni te cuento. Va a toser por las mañanas como un dinosaurio. Pero ese es otro cantar. Se dona y punto. Y lo que después no valga, picadillo para hamburguesas, que cosas peores nos meten en el pan.
    Un abrazo, socio. Y siéntete feliz.

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    1. Una conciencia como tú me vendría bien, querido compañero, para ocupar el lugar de la que tengo. Mientras ésta me dice que voy de farol, tú me adjudicas la escalera de color.
      Hago lo que puedo para ser feliz. Espero que tú lo consigas también.
      Un abrazo.

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  2. Siempre me ha parecido asombroso que los seres humanos seamos capaces de usar los recursos de nuestro propio cuerpo para arreglar el de otros. Un saludo, Macondo.

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    1. Realmente es una de las más gratificantes oportunidades que nos ofrece la ciencia.
      Saludos, Fran.

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  3. Macondo con la alarma que tienes en tu propia "casa" seguro que no se te olvidará y después será cosa de rutina como las que hacemos a diario sin darle mayor importancia.

    Un abrazo :)

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    1. Seguro que no se me olvida. Y no es que le dé más importancia de la que tiene, pero es cierto que disfruto cada vez que lo hago.
      Un abrazo.

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  4. Admiro a los que sois donantes de sangre. Yo soy incapaz.....agujas, sangre....
    Así que seguiré peleandome con "ella". No hago mucho, la verdad, pero al final siempre me gana....
    Besos

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    1. Te confesaré que yo para el dolor soy bastante valiente, pero las agujas y la sangre me han hecho tambalearme desde mi más tierna infancia. Te aseguro que te acostumbras.
      Besos.

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  5. Tampoco hay que darle a la conciencia más importancia de la que tiene. Todos tenemos la capacidad de amoldarla a nuestros intereses. La manga ancha suele funcionar muy bien en estos casos.
    Buena pelea. Yo también, como Jesús, creo que la enrojeciste un poco.
    Un abrazo.

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    1. En este caso terminó ella saliéndose con la suya y tengo que reconocer (espero que no nos lea) que esta vez tenía toda la razón en perseguir ese objetivo.
      Un abrazo, Miguel.

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  6. Me alegra saber que hay un donante más. Muy maja tu conciencia.
    A mi por desgracia me prohíben donar nada, así que tengo decidido que cuando las piche donaré lo que quede mi cuerpo al instituto anatómico forense para que practiquen los estudiantes con carne fresca :)

    Un saludo

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    1. Yo a eso de donar el cuerpo para que practiquen los estudiantes le doy más merito que a donar los órganos.
      Saludos.

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  7. Otra entrada que ya forma parte de las joyas de la corona del blog.
    Por muy machacona que sea la conciencia, no sería justo restar importancia a tu sensibilidad que ha permitido ese gesto solidario. Mucha gente, por no decir la mayoría, opta por seguir su camino y no transige. Un fuerte abrazo, Chema.

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    1. Gracias, Karima. Tú que me lees con ojos de amiga y te gustan todas mis entradas.
      No ha sido tan machacona la pobre conciencia, pero había que caricaturizar un poco la situación. Si lo hubiera sido a lo mejor se hubiera salido antes con la suya.
      Un fuerte abrazo.

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  8. Seguro que eres mucho mejor persona de lo que piensas. Enhorabuena por tu gesto. Un beso.

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    1. No pienses que me creo tan malo, lo que pasa es que le he echado un poco de teatro para que resultara un poco jocosa la entrada.
      Besos.

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  9. yo hice como muchos gobernantes mac, antes de asumir el cargo. doné mi conciencia y listo. jajaja. buen post. me deja preguntandome qué qué cuernos hago yo ademas de poco y nada.
    gracias, adios

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    1. No es mala idea esa de donar la conciencia y que la aguante otro. Siguiendo con tu generosidad, también se podría donar la suegra, las hemorroides, etc.
      Un saludo, Garriga.

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  10. El momento en que pierdes de vista el objetivo, futuro o recientemente pasado; el día que escuchas a otros sin sorprenderte (y esto incluye sin compararlos a nadie conocido ni siquiera tú mismo), estás en el camino. ¿A cuál? Todavía ahí está lo mejor ¡y es que te da lo mismo! En el silencio de la sala de espera y de las personas que se encuentren por ahí (como tú), es un buen sitio para seguir hurgando. Conozco personas extraordinarias que son donantes y sobre todo: personas extraordinarias y yo (tan poquita cosa en realidad) he recibido tanta sangre que tengo una deuda permanente con la vida, pero la puñetera vida no se conforma con la devolución. Va y se ríe y nunca he sido apta, pero sigo intentándolo. Un día, la pillo despistada...
    Besos,

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    1. Yo creo que una de lo gratificante de hacerte donante es que ya te queda un paso menos para poder considerarte desinteresado. Otra la magnitud de lo que puede llegar a suponer un mínimo esfuerzo por tu parte.
      Fíjate si le tenemos que dar gracias tus seguidores y amigos a los que te han permitido seguir estando ahí para hacernos disfrutar con tus escritos.
      Besos.

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  11. Hum! Un tema interesante, yo por eso siempre digo que no soy buena persona, es cierto que no hago nada malo a nadie, yo creo que más que nada porque ponerse a ser malo requiere esfuerzo y me da pereza, pero la misma me da hacer cosas buenas, así que ni fu ni fa.

    Si que es verdad que siempre estoy diciendo que voy a firmar la donación de órganos, y lo voy dejando, aunque desgraciadamente, pocos van a quedar utilizables.

    Lo máximo que hice para acallar mi conciencia, que a veces también me toca las narices fue hacerme socia de Médicos sin Fronteras, y me creía que era de lo más guay. Ahora me harás pensar, ya verás que me vas a complicar la vida.

    Muchos besos, si alguna vez necesito sangre pediré que me la pongan de mi amigo Chema, que aunque no sea de mi mismo grupo, seguro que me hace bien

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    1. Sabes que tienes mi sangre a tu disposición. Si es compatible con la tuya te la enchufas y si no siempre se puede apañar con un poco de arroz para hacer unas morcillas. Creo que perderías el salero ese que tienes para escribir.
      Besos.

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  12. Dar, es siempre lo que más dá.
    A la conciencia hay que hacerle caso casi siempre. La jodía a menudo tiene razón :D
    Besazo

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    1. Es una jodía entrometida pero, como tú dices, suele tener razón. Lo que pasa que a veces apetece hacerla rabiar un poco.
      Besos.

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  13. pues yo como que me quedé sin palabras... ¿esa hepatitis que te da de niño no es incompatible? ¡mierdx!

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    1. Habitualmente no. La que te imposibilita para donar creo que es otra más grave que deja alguna secuela.
      Besos.

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  14. Estaba segura de que te había dejado comentario, no sé qué hice, se ve que lo escribí y no le di a publicar. Jajaja!
    A mí no me dejan donar, se supone que hay que pesar más de 50 kg, pero me gustaría la verdad.
    Me hizo gracia tu entrada..
    Un beso

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    1. Si no pesas 50 kilos hacen bien en no dejarte donar. Ya lo harás cuando seas mayor. :D ¿Aceptas una donación de barriga cervecera?
      Me alegra que te haya hecho gracia. La idea era contarlo en tono jocoso. En realidad no me llevo tan mal con mi conciencia.
      Besos.

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  15. Ya que sacaste el tema este, yo tengo que decir que como no soy donante de nada, tienes razón que me siento a mi misma como un cutre y egoista, gracias por recordármelo, :)
    No dono sangre porque me aterra y me pongo muy nerviosa cuando me la tienen que extraer. En eso sí que soy una cagetas.
    Besos

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    1. Conste que yo soy un donante recién aterrizado como quien dice, por lo que no estoy en situación de dar lecciones ni recordar nada a nadie. Entiendo tu temor a las agujas, porque yo también lo tenía. Termina siendo un poco como cuando tienen que ponerte inyecciones durante un mes, que terminas acostumbrándote.

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  16. Yo tengo donados los órganos, pero vaya, que de poco van a servir me temo, sangre no, me da miedo, reparo, excusas, porque a diferencia de tí si que me creo mala gente, tu no, eso se nota, tu mismo le has respondido la verdad a Susana, más allá de la entrada, que es genial, de eso no me cabe duda, como ha dicho alguien va camino de ser mítica.

    Un abrazo.

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    1. Ya me había fijado que eres un malnacido. No hay más que verte escribir de tus hijas y de tu madre, así como la forma en que te expresas en tus comentarios. La gente de tu calaña debería estar en la cárcel.
      (Ahora viene alguien y piensa que como no he puesto iconos sonrientes estoy hablando en serio. No suele gustarme ponerlos, porque me parece que es infravalorar la capacidad del personal para captar la ironía. Por si acaso, que quede constancia).
      Un abrazo.

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  17. Toda mi admiración, a tí a las personas que donan sangre. Hace muchos años cuando todavia podía donar sangre, y mi abuelito 2 dias antes de fallecer necesitaba sangre, ofreci la mia, y se opuso rotudamnete. Actualmente no puedo puedo donar, pero admiro a quienes lo hacen.
    Me has recordado los famosos pecados de omisión, que si mal no recuerdo, incluyen, todo lo que pudiste hacer y o hisciste??? asi que estoy más que frita: sin donaciones, con pecados, y pecados de omisión; me queda lo de Inmagina, los organos ( haber si los aceptan). Miles de abrazos y besos

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    1. Siento haberte recordado esos pecados. Tú puedes estar tranquila, porque tienes el cielo ganado desde hace tiempo. Si te condenas tú no sé a dónde tendrían que mandarnos a los que de verdad no somos buenos.

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  18. Interesantes reflexiones teniendo en cuenta que la conciencia suele ser peligrosa cuando se tiene mala.

    Estoy de acuerdo contigo en que no sabemos si somos buenas o malas personas,yo tampoco he matado a nadie. Para hacer entrega de algo tan valioso como nuestra sangre o nuestros órganos sólo hay que preguntarse qué seríamos capaces de hacer por conseguir uno para nuestro hijo-a. Conciencia... es lo que a veces nos falta.

    Sangre no puedo ofrecer porque mi organismo no lo permite pero sí has conseguido que me plantee la donación de órganos.

    Mira por donde he descubierto que puedes llegar a tener más poder de convicción que los carteles que promocionan la donación en los hospitales, ja
    ja ja.

    Me ha encantado leerte. Un saludo.


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    1. Creo que la reflexión de tu segundo párrafo es perfecta.
      Yo no soy quien para convencer a nadie, considerando que tengo ya una edad y soy donante desde hace menos de tres años. Será que eres receptiva.
      Saludos.

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  19. Hasta las buenas personas _te incluyo y me incluyo– necesitamos un Pepito Grillo que nos recuerde que dejamos aquella buena acción pendiente...

    Muy bien expresado. Gracias y un abrazo.

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    1. Gracias a ti por entrar y comentar, Alterio.
      Un abrazo.

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  20. Es que a veces es una mosca muy cojonera la conciencia... Pero el hecho de que te plantee este tipo de dilemas demuestra que esa fama de bueno que tienes no es del todo infundada.
    Saludos.

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    1. Lo es (mosca cojonera) sobre todo cuando tiene razón. ¿Tengo fama de bueno? Gracias.
      Saludos.

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  21. Creo que este es uno de los pocos blogs en los que resulta tan interesante leer no sólo las entradas, sino también los comentarios!
    Soy nueva aquí...Y me voy a quedar por un rato, si no os importa...

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    1. Totalmente de acuerdo con tu comentario. El mayor tesoro de este blog son sus seguidores.
      Bienvenida. No solo no me importa que te quedes un rato, sino que me estoy encantado de que lo hagas. Me gustaría que volvieras muchas más veces.
      Ahora mismo voy a conocer el tuyo.
      Saludos.

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  22. Donar es algo hermoso,porque pocas cosas hay tan bonitas como poder dar vida a personas que la necesitan...

    Gracias por el enlace.
    : )
    Besos.

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