Cita del día



CITA DEL DÍA: "Un acto de justicia permite cerrar el capítulo; un acto de venganza escribe un capítulo nuevo" (Marilyn vos Savant).

Entrada antigua de la semana

ENTRADA ANTIGUA DE LA SEMANA: Manolo y Maruja (cuento)


martes, 28 de febrero de 2012

Juan Antonio Alcalá





Juan  Antonio  Alcalá es uno del más de medio centenar de periodistas deportivos que acompañaron a Paco González en su salida de la SER  a la COPE. Comparte con Joseba Larrañaga la responsabilidad de El partido de las 12 que, como su nombre indica, se emite en la medianoche y hasta la 1,30 aproximadamente. De lunes a jueves está Alcalá y el fin de semana Larrañaga.
A quienes recordamos los inicios de Alcalá en la otra cadena, donde llegó a decir que su vocación había sido la de periodista pero su sueño trabajar en la SER, en  el más benevolente de los casos nos hace gracia verlo liderar el eslogan “donde nos gusta estar” de su nueva casa, presumir de sus valores cristianos de toda la vida y acompañar el “hasta mañana” de su despedida con un “si Dios quiere”.

Siempre he pensado que el buen entrevistador es el que, manteniéndose en un segundo plano, sabe sacar lo mejor de sus entrevistados. No puedo soportar al que busca por encima de todo su propio lucimiento. Al que aprovecha cualquier ocasión para manifestar sus gustos personales, que a nadie importan, o trata de epatar alardeando de cultura y sensibilidad. Al que cierra el programa presumiendo de lo bien que le ha quedado. A Alcalá.
Parte de la base de que por su condición de periodista tiene derecho a ser impertinente y por su condición de impertinente tiene derecho a ser subjetivo. Cuando tiene alguien enfrente que no le cae simpático, sobre todo si no le adornan muchas luces, saca esa vena de enfant terrible de la que parece sentirse tan orgulloso. Quiso hacer famosas, cuando estaba en la SER, sus persecuciones micrófono en mano a Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol. Pero tampoco rehuye la confrontación con personas más inteligentes. Recuerdo como especialmente patética la entrevista de hace unos días a Javier Clemente, con motivo de su presentación como entrenador del Sporting de Gijón, en la que se acompañó de Juanma Castaño, otro que tal baila cuando se pone borde. Ganó puntos mi opinión sobre el técnico de Baracaldo, en detrimento de la pareja entrevistadora.

En la SER colisionó con el que entonces era su jefe, José Ramón de la Morena. Quizá el carácter de ambos tiene demasiados puntos en común para que pudieran llevarse bien. Uno de ellos es que, aunque traten de disimularlo, a los dos les va el morbo más que a un tonto un lapicero. En la reciente publicación de las memorias de Arancha Sánchez Vicario, en las que narra los motivos por los que no se relaciona con ninguno de los miembros de su familia, Juan Antonio Alcalá se refocilaba pensando en la entrevista que iba a salirle. La extenista debió pensárselo mejor y terminó declinando la invitación a última hora. El periodista tuvo la deslealtad con los oyentes de no comentarlo hasta después de la publicidad y el descaro de decir que se alegraba, porque le disgustaba hurgar en este tipo de heridas.

Su obsesión son los titulares y, sobre todo, las primicias informativas. No es especialmente escrupuloso en comprobar la veracidad de las mismas, por lo que en más de una ocasión ha metido en auténticos berenjenales a sus empresas y compañeros.

Parece que la audiencia de El partido de las 12 no termina de ser tan buena como se esperaba. Quizá al oyente le esté costando asumir el cambio semanal entre dos personalidades tan distintas. Cuando se ha acostumbrado a la naturalidad de Larrañaga, se ve obligado a encajar la artificiosidad de Alcalá. Pero saldrán adelante. Cuentan con el respaldo de un grupo de grandes profesionales que, aglutinado en torno a Paco González y Pepe Domingo Castaño, funciona como una auténtica familia.
 




NOTA:

Tenía escrito este artículo desde hace unos días para sacarlo hoy a la luz, cuando me encontré anoche con una entrevista de reconciliación de Alcalá y el presidente de la Federación Española de Fútbol en El partido de las 12, tras mucho tiempo sin tratarse. Alcalá moderando alguna pregunta de otro compañero que pudiera molestarle y Villar respondiendo con una cierta soltura, impensable hace unos años. Ver para creer.


sábado, 25 de febrero de 2012

Citas (11 a 20)






11. “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo” (Albert Einstein).

  
12. "Cuando apuntas con el dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti" (Proverbio inglés).

  
13. "Lo que más odio es que me pidan perdón antes de pisarme" (Woody Allen).

  
14. "Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda" (Mark Twain).


15. "Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor." (Antoine de Saint-Exupery).
 

16. “El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe” (Diógenes de Sínope).


17. "Por la calle del ya voy, se va a la casa del nunca" (Miguel de Cervantes).


18. "Los únicos que están siempre de vuelta de todo son los que no han ido nunca a ninguna parte" (Antonio Machado).
 

19. "Un paraíso del que no se puede salir es un infierno" (Armando Fuentes Aguirre).


20. "Si te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo" (John Maynard Keynes).


Citas (1 a 10)                                        Página principal                                         Citas (21 a 30)

miércoles, 22 de febrero de 2012

Pre + Ver = Prever




La explicación que voy a dar a continuación debería ser para personas que están dando sus primeros pasos en el aprendizaje de nuestro idioma, o no tienen la obligación de hablarlo correctamente. Lo preocupante es que sea válida para bastantes estudiantes universitarios. Lo lamentable que sirva también para algunos que se ganan la vida como profesionales de la palabra.
Una conjugación tan sencilla como la del verbo PREVER se confunde muy frecuentemente con la de PROVEER, de tal forma que se dice incorrectamente preveer, prevee, preveyó y preveyendo, cuando debería decirse prever, prevé, previó y previendo respectivamente.
El verbo PROVEER nada tiene que ver con PREVER. Significa “preparar, reunir, suministrar o facilitar lo necesario o conveniente para un fin”. En él son correctas las formas proveer, provee, proveyó y proveyendo, que son las que llevan a la confusión.
El verbo PREVER se compone de PRE (“con anticipación”) + VER, por lo que significa “ver con anticipación”. La manera de no equivocarnos en su conjugación es poner la forma correspondiente del verbo VER (que no nos ofrece dificultad), precedida de la partícula PRE. Así de sencillo.

domingo, 19 de febrero de 2012

Mi decálogo para dejar de fumar






Te decía en el artículo anterior que fui fumador de más de tres paquetes diarios durante bastantes años. Hace ya unos cuantos, cuando los fumadores no se habían convertido todavía en el centro de tantas iras, tuve la buena ocurrencia de dejarlo. Me comprometí a comentarte mi experiencia y voy a hacerlo en forma de consejos. Son los que a mí me sirvieron y espero que a ti también. Unos me los dieron y otros son de mi cosecha. Tan importantes son los que puedan llevarte a tomar la decisión, como los que te ayuden a ponerla en práctica.


1. NO TE CONSIDERES UN CASO ESPECIAL:
No estás más enganchado que nadie, ni el tabaco representa para ti más que para otros fumadores que hemos sido capaces de dejarlo. Yo también pensaba que iba a ser incapaz de trabajar, de pensar, de hablar, de disfrutar, de leer, de escribir… sin un cigarro en la mano. La vida no solo no pierde sentido, sino que lo gana… y seguramente por más tiempo.


2. ESCARMIENTA EN CABEZA AJENA:
Piensa que hoy eres un privilegiado, por poder dejarlo voluntariamente. Seguramente conoces a alguien que no supo encontrar el momento y acabó  teniéndolo que dejar por una enfermedad. ¿Qué no hubiera dado por una segunda oportunidad? Tú, hoy, la tienes.


3. ÉSTE NO ES UN MAL MOMENTO:
Siempre encontrarás una excusa para retrasar la decisión. Cuando estés trabajando o estudiando, querrás aparcarla hasta las vacaciones. Cuando éstas lleguen, dirás que no quieres amargártelas. Tampoco te agarres a que estás pasando por un mal momento. Éste es tan bueno como cualquier otro y mejor que dentro de unos años. No te engañes.


4. NO BUSQUES MEDIAS SOLUCIONES:
Sé que en este punto hay discrepancias, pero yo tengo muy claro que se debe dejar de fumar radicalmente. Si te limitas a querer ir reduciendo paulatinamente el número de cigarros al día, serás mucho menos estricto que si sabes que no debes  fumarte  ninguno. Por cualquier motivo te saltarás el plan establecido y, en cuanto lo hayas hecho una vez, le perderás el respeto a seguir haciéndolo más veces hasta que termines abandonando.


5. PONTE UNA FECHA:
Si puede ser señalada (cumpleaños, aniversario, primero de mes) mejor, pero no es imprescindible. Pongamos que sea en  un plazo de uno a tres meses. Una vez elegida, se lo dices a todo el mundo.  Se trata de que no te salga del todo gratis bajarte del carro a las primeras de cambio. De que te dé un poco de vergüenza, después de haber montado el número, abandonar enseguida.




6. NO PIENSES QUE ES “PARA SIEMPRE”:
Pensar que es “para siempre” podría agobiarte un poco, sobre todo al principio. Realmente, puedes volver cuando quieras. Tu objetivo es aguantar hoy. Mañana ya veremos, pero conforme veas que vas consiguiéndolo, irás sintiéndote más fuerte para seguir. El tiempo correrá a tu favor.


7. UTILIZA AYUDAS:
Creí que el chicle de nicotina no me serviría de demasiada ayuda, porque consideraba que la mayor parte de mi problema residía en mi costumbre de hacerlo todo con un cigarro en la mano. Había infravalorado el porcentaje de culpa atribuible a la adicción. Comprobé que, con el chicle de nicotina, dejar de fumar estaba  costándome menos esfuerzo del que había pensado. En consecuencia,  lo utilicé sin reducir la dosis (dos o tres meses) mientras me acostumbraba a prescindir de la compañía del cigarro. Superada esa parte del problema, fui sustituyéndolo poco  a poco por el de menta.
Cuando yo dejé de fumar no se comercializaban todavía los parches, pero supongo que pueden ser tan buenos o mejores (requieren menos atención) que los chicles. Otras personas se han ayudado con éxito de la acupuntura.


8. CAMBIA ALGUNOS HÁBITOS:
Si relacionas el cigarro con determinadas situaciones, evítalas en lo posible. Solamente será al principio. El ejercicio físico, aunque solo sea caminar a buen ritmo, te ayudará mucho a superar la tensión.


9. PROCURA COMER LIGERO Y BEBE MUCHOS LÍQUIDOS:
Lo primero es para evitar que las comidas pesadas te inviten a pensar en el cigarro, pero no lo tomes a rajatabla. Si te apetece una fabada, te la comes y en paz. Vamos a centrar el sacrificio en no fumar. Lo mismo te digo del café. Ya sabes que su consumo llama al cigarrillo, pero si tienes la costumbre de tomarlo no hace falta que prescindas totalmente de él. Si no puedes lavarte los dientes después utiliza chicles de menta, independientemente de que estés usando o no los de nicotina.
Con respecto a lo de beber muchos líquidos, estoy refiriéndome sobre todo a zumos y agua. No cuesta esfuerzo y son buenos para todo. Te alivian las ganas de fumar y te ayudan a consolidar esa limpieza interna que has iniciado.


10. NUNCA CREAS QUE LO TIENES SUPERADO:
Si al alcohólico se le mentaliza para que nunca cometa la torpeza de pensar que tiene superado el problema, lo mismo debes hacer tú. No juegues con fuego, porque terminarás quemándote. Ni una calada, ni mucho menos un cigarro, aunque haga años que lo has dejado. Si el amigo que se casa no quiere entender que no vas a fumarte un puro el día de su boda, es porque no ha fumado nunca o porque no es tan amigo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Fumadores, exfumadores y no fumadores





Fumadores, exfumadores y personas que nunca han fumado conviven desde hace siglos, pero en los últimos tiempos la situación ha cambiado radicalmente. El tabaco ha pasado de estar bien visto a perseguido. Cada cual, según sus circunstancias y manera de ser, adopta su postura al respecto.

EXFUMADOR COMPRENSIVO:
Creo que lo mejor es que empiece por ubicarme y me parece que sirvo para representar a este grupo. He fumado tres paquetes diarios durante bastantes años, pero ya hace unos cuantos que lo dejé. Con ese precedente, tendría la cara muy dura si no fuera comprensivo con los fumadores. Además, me parece que hay cosas mucho más importantes contra las que luchar. Y si lo que se pretende es quejarse de olores, a mí me molestan mucho más los perezosos de la ducha.
Con respecto a lo de dejar de fumar, puedo asegurar que si yo lo hice cualquiera es capaz de conseguirlo; pero no es el asunto que nos trae aquí ahora. Me comprometo a contarte la experiencia en el próximo artículo.

NO FUMADOR TOLERANTE:
A quien más respeto de todo este tinglado es a ti. Has estado toda tu vida siendo fumador pasivo y ahora, que se sabe hasta qué punto es dañino el tabaco, simplemente quieres que se respete tu situación y la de los que te rodean. Además he observado que, siendo quien tendría más motivo para protestar, sueles ser bastante comprensivo con un vicio que nunca has tenido. No permites que te fumen al lado sin tu autorización, pero respetas la libertad de fumar.

FUMADOR CONCIENCIADO:
A ti también te valoro positivamente, porque has sabido evolucionar. Hemos estado intoxicando a los de alrededor durante mucho tiempo, con una buena dosis de inconsciencia, pero ahora actúas en consecuencia con tu mentalización de que el humo de tu cigarro es perjudicial y puede ser molesto para los  demás. Por tu salud me gustaría que consiguieras dejarlo, si así lo quieres, pero a mí no me molestas en absoluto.


FUMADOR NO CONCIENCIADO:
Si como fumador activo hoy en día sigues actuando con la misma irresponsabilidad de siempre, realmente eres merecedor de la más absoluta incomprensión. Supongo que eres un egoísta incorregible, no solo en éste sino en todos los órdenes de la vida. Seguramente serás de los que pone entre la espada y la pared al dueño del bar, pidiéndole que haga una excepción dejándote fumar, pero sin asumir las posibles consecuencias que eso pueda acarrearle.

NO FUMADOR INTRANSIGENTE:
Lo curioso de ti es que sueles ir de tolerante por la vida. Al final resulta que tu permisividad alcanza hasta que las situaciones admitidas te afectan, aunque sea de una forma relativa. Como te sucede con los fumadores, que hay muchos y no puedes evitarlos a todos. No los soportas, aunque realmente no te hayas parado a pensar si te dan motivo para ello. Simplemente está de moda perseguirlos (aunque estén fumando en la calle) y subirte a ese carro te hace sentir actual.

EXFUMADOR INTRANSIGENTE:
Resulta alucinante que puedas tener la desvergüenza de ser el más acérrimo perseguidor de los que hasta hace nada eran tus colegas fumadores. Quizá no aguantes mucho tiempo como exfumador, porque tienes una adicción mucho más fuerte que la nicotina: la envidia. Pero tampoco hay problema, porque si vuelves a fumar no tendrás inconveniente en calificar nuevamente de inflexibles a quienes les parezca mal que lo hagas.

lunes, 13 de febrero de 2012

Citas (1 a 10)





Con el título Citas iré recopilando, de 10 en 10, las frases célebres que vayan apareciendo diariamente en el apartado Cita del día de esta bitácora.


1. “¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?” (Groucho Marx).


2. “Envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo" (Charles Augustin Sainte-Beuve).


3. “Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la contestación" (Ed Cunninghan).


4. “Engarza en oro las alas del pájaro y nunca más volará al cielo” (Rabindranath Tagore).


5. "Un radical es alguien con los pies firmemente plantados en el aire” (Franklin Delano Roosevelt).


6. “El jurado está compuesto por doce personas elegidas para decidir quién tiene el mejor abogado” (Robert Lee Frost).


7. “Para que el sueño, la riqueza y la salud se disfruten de verdad, es necesario interrumpirlos” (Jean Paul Richter).


8. "La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes" (John Lennon).


9. “De cada diez personas que miran la televisión, cinco son la mitad” (Les Luthiers).


10. “Felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace” (Jean Paul Sartre).


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viernes, 10 de febrero de 2012

Ciberliga







Enredando un día en el buscador, me topé con Ciberliga. Es el típico juego de fútbol en el que el jugador desempeña el papel de manager y entrenador. Los que jugarais al PC-Fútbol, y otros que han venido después, sabréis de qué se trata. El caso es que al juego va adherido un foro en el que los participantes hacen tratos sobre jugadores, expresan sus opiniones, plantean sus dudas, se pican con sus contrincantes, etc. La mayoría son bastante jóvenes, pero la edad no representa un problema. La prueba fui yo, el más viejo del grupo con diferencia. Creo que alguno de ellos nunca llegó a creerse que un señor más mayor que su padre pudiera estar jugando allí con él. Cuando llevaba un año, en un momento en que anduve algo más escaso de tiempo, me planteé dejarlo. Incluso hice un mensaje de despedida. Me emocionó tanto el aluvión de respuestas cariñosas recibidas, muchas de ellas de personas que no pensaba hubieran  reparado en mí, que decidí seguir. La cosa se fue sofisticando hasta el punto que, además de la intermitente Radio Ciber, llegaron a coexistir hasta cinco o seis periódicos en los que semanalmente escribíamos, entre otras cosas,  las crónicas de los partidos disputados. Unos tuvieron más éxito que otros, pero entre ellos se estableció una competencia de lo más sana. Me cupo el honor de dirigir durante bastante tiempo el Off Side News, que batió el record de constancia apareciendo durante más de 150 jornadas consecutivas. Realmente, éramos una gran familia.
Aunque lo mío no son las rimas, por la razón que sea, casi todas mis mejores amigas terminan sufriendo que les dedique un soneto. La Ciber podría haberse escapado por no  ser mujer, pero no lo hizo por ser humana. En la celebración de uno de los cinco aniversarios que pasamos juntos, le confesé la forma en que había llegado a conocerla:

SONETO
A la Ciber
La tarde estaba triste y yo aburrido
de jugar a lo mismo por rutina.
Fui al buscador y, con mano cansina,
empecé a teclear todo seguido:
"Juego, fútbol, con foro, divertido.
España, Chile, Méjico, Argentina.
Buen rollo hasta la carne de gallina.
Ganar, perder, no darse por vencido.
Merengues y culés en armonía.
Finanzas, prensa escrita, radio amiga.
Un comité, por si alguien desvaría”.
Tanto pedir… qué quieres que te diga,
pensé que al validar nada saldría
y apareciste tú, mi Ciberliga.

La Ciberliga actual no pasa por sus mejores momentos, pero están haciendo un esfuerzo por reverdecer tiempos pasados. Los que nos hemos ido marchando, generalmente por motivos de estudios o trabajo, pasamos a saludar de vez en cuando a antiguos y nuevos compañeros. En cuanto nuestros asuntos vuelven a permitírnoslo, cogemos de nuevo un equipo. La Ciber deja huella y el que ha sido ciberliguero lo es para siempre.

martes, 7 de febrero de 2012

El corrector de ortografía



Ya sé que tú no tienes la culpa. Que has nacido para servir de ayuda, pero quieren ascenderte a la categoría de chollo. Que pretenden echar sobre tus espaldas la osadía de quienes aspiran a ser universitarios, sin merecer siquiera estar alfabetizados. Creen que es un atraso estudiar ortografía, existiendo tú. Y aprender a multiplicar, habiéndose inventado las calculadoras. Y leer un libro, teniendo la televisión. Y que les suspendan, pudiendo aprobarles. Pero tampoco  ellos son los culpables, ni mucho menos sus profesores. Unos y otros son víctimas de los de siempre.
El  caso  es que a ti te han programado para reconocer “haber”, “valla”, “aremos” y “hay”, pero sin entrar en análisis morfológicos ni significados de las palabras. Bastante haces.
Haber si alguien me dice lo que ha llovido”.
“Será mejor que valla a abrir la puerta”.
Aremos la siembra mañana”.
“Puedes guardar hay el abrigo”.
Nuestro héroe se felicita después de haber puesto semejante sarta de burradas. Efectivamente, no le has subrayado ninguna palabra en rojo. Levanta el pulgar orgulloso y manda el escrito a la impresora. Seguramente se sorprendería si alguien escribiera:
“A ver si alguien me dice la cantidad de lluvia que puede haber caído”.
“Esa valla impide que vaya a abrir la puerta”.
“Aremos hoy la tierra y mañana haremos la siembra”.
“El abrigo hay que guardarlo, pero ahí”.
Tampoco serviría de nada. Al fin y al cabo, lo importante es que se entienda. Estas chorradas antiguas, como la ortografía, no sirven más que para hacer perder un tiempo que podrías dedicar a materias más interesantes.
“Ningún estudiante español sin unos buenos conocimientos de inglés”, dicen nuestros sesudos padres de la patria. Y los discípulos de sus maravillosos planes de enseñanza suspiran por incorporar a sus currículos un elevado nivel en la lengua de Shakespeare, que es la que realmente mola. A Cervantes que le den por donde amargan los pepinos. ¿A quién le importa la tercera lengua más hablada del mundo?

sábado, 4 de febrero de 2012

Merengues, culés y Schopenhauer







“Quien no tiene nada individual de qué envanecerse, se envanece de haber nacido aquí o allí” (Arthur Schopenhauer).
Cuántas veces me acuerdo de esta cita, por lo aplicable que es a otros muchos aspectos de la vida.

“Quien no tiene nada individual de qué envanecerse, dice ser del Madrid o del Barça y mira por encima del hombro a los que no lo son”.
Evidentemente no me estoy refiriendo a las personas normales que son de uno u otro de esos equipos, sino a las que necesitan serlo para quitarse el complejo de fracasadas. A  las  que lo más importante que han hecho en su vida ha sido apuntarse a caballos ganadores. A las que no pueden entender que alguien sufra por la salvación de categoría del equipo de su tierra, pudiendo ser seguidor del que aspira a ganar la Liga o la Champions. A las que se cambian de camiseta, sin rubor alguno, cuando vienen mal dadas.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Ma petite







Coincidimos en busuu, una interesante página para el aprendizaje de idiomas. Ella buscaba prosperar en su incipiente español; yo refrescar los escasos conocimientos adquiridos en mis mal aprovechados años de francés. El  siguiente paso a corregirnos mutuamente unos cuantos ejercicios, fue facilitarnos el messenger para tratar de prosperar por nuestra cuenta. Enseguida me enganchó  su ilusión por aprender mi idioma y su facilidad para conseguirlo. Incorporamos el  micrófono a nuestras conversaciones. Los “¿quoi, quoi, quoi?” con que frecuentemente interrumpía al principio mis palabras para solicitar una aclaración, se fueron espaciando hasta desaparecer prácticamente en un par de meses. Ante nuestra evidente diferencia de actitud y aptitud, fui olvidándome poco a poco de Molière para poder centrarme con ella en Cervantes.
Fueron unos meses muy intensos, en los que era raro el día en que no pasábamos dos o tres horas juntos. Entre conjugaciones y traducciones fui descubriendo el pedazo de persona que había en ella. Un día me sorprendió comentándome que había decidido volver a estudiar, consciente del esfuerzo que le iba a suponer compatibilizarlo con la atención a su marido, su hija pequeña y su casa. Me dijo que, gracias a mí, se había enamorado del idioma español y que su mayor ilusión sería llegar a convertirse algún día en profesora del mismo. Una mezcla de emoción, alegría, preocupación, admiración, responsabilidad y gratitud se apoderó de mí.
Sabía que su decisión era firme, porque cuando a la pequeña se le pone una idea en la cabeza es más tozuda que el maño que suscribe. En cuanto pudo se apuntó al curso puente para entrar a la universidad. Todavía recuerdo cuando me llamó en el mes de junio (hace dos años) para decirme que había aprobado todas las asignaturas. En agosto vinieron de vacaciones a España y no desaproveché la ocasión para ir a conocerla personalmente,  llevando debajo del brazo un  significativo diccionario de la Real Academia dedicado. Ninguno de los dos pudimos evitar las lágrimas cuando nos abrazamos al entregárselo.
Ya está en el segundo curso de su carrera. El pasado año, a pesar de haber empezado a trabajar fuera de casa, se matriculó en la equivalente a nuestra universidad a distancia y volvimos a vernos en agosto con todas sus asignaturas de primero aprobadas.
¿Tengo o no tengo motivos para sentirme orgulloso de ma petite?