Cita del día


CITA DEL DÍA: "El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona" (Aristóteles).

Entrada antigua de la semana

ENTRADA ANTIGUA DE LA SEMANA: Las botas mágicas (cuento)


miércoles, 24 de junio de 2015

Diccionario en clave de humor (76)






Reinvención personal,  en  clave de humor, del significado de las palabras.



ABSORBER. Aspirar los pecados del penitente para perdonárselos

ABURRIR. Fastidiar o hastiar a un asno.

AZAR. Flor de la casualidad.

CANALIZAR. Examinar un perro.

COMPARECER. Presentarse ante una autoridad para manifestarle lástima por su desgracia.

DECANTAR. Decidirse a dejarlo todo por el canto.

EMPERIFOLLAR. Copular con las puntillas puestas.

EMPRENDER. Acometer un incendio.

ENCALLECER. Hacer insensible una calle.

ENVOLVER. Empaquetar un regreso.

EVADIR. Evitar el directorio de Eva.

PERECER. Opinión sobre un fallecimiento.

SANTANDER. Canonizada ciudad del norte de España.

SUCEDER. Sustituir a Adolfo Suárez en la presidencia de UCD.


YERRO. Metal equivocado.


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jueves, 18 de junio de 2015

Ojear y hojear






Ojear ("mirar rápida y superficialmente algo o a alguien") viene de ojo y hojear ("pasar rápidamente las hojas sin leerlas detenidamente") viene de hoja

Aunque el significado de los dos verbos no sea el mismo, habiendo hojas (de lectura) de por medio pueden usarse indistintamente sin incurrir en falta, porque cuando se hojea un libro se está ojeándolo. Lo que no puede hojearse en ningún caso es algo que no tenga hojas.

El sustantivo ojeada (como sinónimo de vistazo) es correcto, sin embargo no está aceptado hojeada aunque se esté echando una mirada a las hojas de un libro.

Información contrastada con el Diccionario panhispánico de dudas de la RAE.


domingo, 14 de junio de 2015

Diccionario en clave de humor (75)






Reinvención personal, en clave de humor, del significado de las palabras.



AMPUTAR. Erradicar los prostíbulos de un lugar.

BARAJAR. Deteriorar o deslucir un establecimiento de bebidas.

CHATEAR. Intercambiar mensajes electrónicos con personas de nariz poco prominente.

DESALAR. Convertir la sala en dormitorio para el niño.

DISPENSAR. Eximir de la responsabilidad de reflexionar o discurrir.

FLAMEAR. Rociar un alimento con orina y prenderle fuego.

INMOLAR. Ofrecer con agrado el sacrificio de una muela.

JADEAR. Respirar anhelosamente por efecto de determinada piedra ornamental.

LEVITAR. Huir de elevarse en el espacio sin intervención de agentes físicos conocidos.

MATIZAR. Graduar con delicadeza la contundencia de las hostias que se pegan.

OPERAR. Realizar operaciones matemáticas sobre el cuerpo de un animal vivo.

PASEAR. Adornar el camino mientras se recorre.

REALZAR. Emperador ruso con tratamiento de rey.

SOFOCAR. Abochornar a una persona poniéndole calificativo a su obesidad.

TUTELAR. Ejercer la tutela de tu máquina de tejer.



Diccionario (74)                               Página principal                               Diccionario (76)

lunes, 8 de junio de 2015

La viuda madre






Unos días antes de Reyes, pilló a sus hijos cuchicheando. Enseguida se dio cuenta de la situación. Estaban planteándose hacerle un regalo. Tomar el relevo del padre, que había fallecido tan solo unos meses atrás. Se encaró con ellos y les dejó las cosas muy claras. No solo no le ilusionaría, sino que le disgustaría semejante frivolidad en unos momentos en los que el respeto por el luto debía estar por encima de todas las cosas. Los dejó chafados, pero no osaron correr el riesgo de ofenderle incumpliendo sus deseos. 

El día 6 de enero fue la primera en levantarse. Acudió al sillón donde su marido solía dejarle los regalos. Al verlo vacío fue a los dos o tres lugares más donde también era lógico que estuviera. Al no encontrar nada pensó que los chicos habrían querido imitar a su padre echándole emoción al asunto. Cuando los objetos eran pequeños, en más de una ocasión los había ocultado debajo de la servilleta a la hora de la comida. Llegado el momento de sentarse a la mesa se hizo la remolona para desplegarla, tratando de provocarles la impaciencia. Cuando vio que no había nada confirmó en sus desconcertadas miradas que se había quedado sin regalo. Rompió a llorar desconsolada recriminándoles que, justo el año en que más lo necesitaba, iba a ser la primera vez en su vida que no iba a recibir un detalle de su familia en el día de Reyes.

miércoles, 3 de junio de 2015

Citas (901 a 910)






Especial Enrique Jardiel Poncela



901. "El que no se atreve a ser inteligente, se hace político" (Enrique Jardiel Poncela).


902. "Realmente, solo los padres dominan el arte de educar mal a los hijos" (Enrique Jardiel Poncela).


903. "La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios; pidiéndole todos los días algo" (Enrique Jardiel Poncela).


904. "En la vida humana solo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan" (Enrique Jardiel Poncela).


905. "El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo" (Enrique Jardiel Poncela).


906. "Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males" (Enrique Jardiel Poncela).


907. "La verdad se parece mucho a la falta de imaginación" (Enrique Jardiel Poncela).


908. "La mujer y el libro que han de influir en una vida, llegan a las manos sin buscarlos" (Enrique Jardiel Poncela).


909. "Se es más esclavo de los débiles que de los fuertes" (Enrique Jardiel Poncela).


910. "Todo hombre que no tiene gana de trabajar se erige en jefe para organizar y vigilar el trabajo de los demás" (Enrique Jardiel Poncela).


EDITADAS EN OTRAS ENTRADAS:


207. “La dictadura es el sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio” (Enrique Jardiel Poncela).


301. “La sinceridad es el pasaporte de la mala educación” (Enrique Jardiel Poncela).


375. “El etcétera es el descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes” (Enrique Jardiel Poncela).


427. “La medicina es el arte de acompañar al sepulcro con palabras griegas” (Enrique Jardiel Poncela).


448. “Los políticos son como los cines de barrio: primero te hacen entrar y luego te cambian el programa” (Enrique Jardiel Poncela).


701. “La sociedad es un organismo podrido que se conserva bajo el hielo de la hipocresía” (Enrique Jardiel Poncela).


794. "La experiencia es una enfermedad que no se contagia" (Enrique Jardiel Poncela).




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