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viernes, 10 de junio de 2016

Los siete cabritillos y el lobo (cuento)






Educados como estaban los cabritillos en la lectura, se empapaban de todos los cuentos que caían en sus patas. Ese fue el motivo por el que cuando desde el otro lado de la puerta de su casa una voz dulce les dijo que era su madre, enseguida sospecharon que el lobo había hecho uso de unos cuantos huevos para aclararse la garganta y engañarles. Cuando le pidieron que les enseñara la pata y vieron que era blanca como la nieve, intuyeron con agudeza que estaba así porque había sido espolvoreada con harina. El caso es que era su madre de verdad y como no le abrieron llegó el lobo y se la comió. Cuando lo encontraron dormido y le abrieron la barriga para rescatar a la cabra vivita y coleando, no encontraron más que un trozo de carne bien masticado y medio digerido.


59 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Como la vida misma, pero no se lo cuentes así a la niña.
      Besos.

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  2. Imagen de un mundo miedoso en estado de urgencia mal entendido !

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    1. No tengo yo tan claro que no haya motivos para tener miedo. El problema es que en la realidad los finales no siempre son felices.

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  3. El cuento original es de los que más me gustan de los Grimm, pero este... Este es perfecto. Me gusta el Macondo realista.
    Saludos.

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    1. El final no es feliz, sino real.
      Gracias, Raúl.
      Saludos.

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  4. Jajajajaa, qué mala leche.
    Yo tengo muy mala memoria, no era caperucita???? Los cabritillos no pertenecen a otro cuento??? jajajaja.
    Besos y buen finde, Chema. Me ha gustado mucho el relato :)

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    1. Hija, Celia, que el de Caperucita Roja es otro XD. Aunque, bien mirado, el planteamiento es muy parecido.
      Sobre el de Caperucita ya hice también mi versión hace algún tiempo.
      Besos.

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    2. Jajajaja, anda que estoy apañada. Gracias por la aclaración, tendrás que contármelo entero porque no me acuerdo.
      Besos

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    3. Es de los clásicos. Aquí te dejo una versión del auténtico Caperucita Roja .

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  5. ¿Qué debemos concluir, Macondo? ¿Que la realidad está que da asco?

    Reconozco que me has sorprendido muchísimo con lo de lo de los cabritillos lectores que se las sabían todas; pero luego, sorpresivamente, fallaron.

    Un cuento para recordar.

    Besitos.

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    1. La realidad es la que es y así la recogen al principio los cuentos, pero como quienes los escriben quieren que tengan un final feliz, terminan deformándola estrepitosamente.
      Besos.

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  6. Ayyyyyyyyyyyy con lo que me gustan a mí las cabras!!!!! ;(

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    1. Pues una ha causado baja, Marigem, lo siento. Es ley de vida. Consuélate con las ocho que te quedan.

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  7. Yaya final, Macondo, pero sabes la realidad es mas parecida a esta que la que nos cuentan los cuentos. Igual pasa con la tele, de lo que dicen a lo que de verdad hay, caben mil cuentos.
    Como siempre, me gustó.
    Un beso.

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    1. Es cierto que se más real mi versión. El final original es muy retorcido por querer hacerlo feliz.
      Otro beso para ti.

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  8. Jo, pobre madre cabritilla. Si en lugar de darles de leer los hubiera puesto a ver estupidos programas televisivos igual la pobre hubiera conservado la vida, porque los vastagos no sabrian de claras que aclaran la voz ni harina que palidece las garras y esas cosas. Muy bueno, me ha gustado muchísimo. Te sigo.

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    1. Si hubieran visto la tele seguro que hubiese sido peor.
      Gracias por seguirme.

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  9. Bien les dijo que no abrieran la puerta a nadie y no se dejaran engañar por el lobo. Y así lo hicieron como buenos hijos obedientes que fueron. Colorin colorado este cuento se ha acabado :)
    Un abrazo.

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    1. Complicada moraleja a extraer.
      Un abrazo.

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  10. Tenían demasiados cuentos en la cabeza y mira...un golpe de realidad...
    Como la vida misma muchas veces.
    Buen giro.

    Besos y buen finde.

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    1. Tal cual lo dices, Carmen.
      Besos y buen finde también para ti.

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  11. Que pena!!! tanto prevenir y asegurarse de que era su mamá para nada.
    Tanto leer cuentos les distrajo de la realidad.
    Besos Chema.
    Puri

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    1. Quizá les pasara como a don Quijote con los libros de caballerías, que mezclaron realidad y ficción.
      Besos, Puri.

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  12. Ups! qué pena! :'(

    Ese cuento no me lo sabía......

    Besos Chema y buen finde =))))

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    1. Quizá te supieras la versión original, porque esta acabo de inventármela yo.
      Besos y buen finde también para ti, Liliana.

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    2. No, nunca había escuchado ese cuento, pero ya lo he ido a buscar y ya lo leí!!!!

      Besos =)))))

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    3. Aquí en España es bastante conocido. No tanto como los de Caperucita Roja, Blancanieves y La Cenicienta, pero casi todo el mundo sabe de qué va.
      Besos.

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  13. El miedo nos nubla el entendimiento.

    Abrazos

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    1. O el exceso de información, o la información mal entendida.
      Un abrazo, Chaly.

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  14. Ellos siguieron hasta el fin el refrán "para que no te fíes ni de tu padre", en este caso ni de tu madre.
    Pobrecita cabra, ¡me encantan las cabras! cuantas veces subiendo a la montaña deseé convertirme en cabra....:)
    De verdad, me da tanta envidia su libertad.

    Besicos y buen fds.

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    1. No te veo yo de cabra.
      Besicos y buen fin de semana también para ti.

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  15. Hay quien piensa que la literatura es perniciosa, deturpa la realidad y nos hace caer en todo tipo de errores y vicios.

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    1. Conste que a mí no me lo parece. Volvemos a lo de don Quijote, que he comentado por arriba y veo que nombre también Holden a continuación. Que el hidalgo se empachara no quiere decir que sea mala.

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  16. Creo que podemos decir que los cabritillos pillaron la enfermedad de 'Don Quijote'. Tanto leer les había trastornado :D

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  17. Será que a veces un exceso de información, que no de lectura, nos paraliza y hace equivocarnos en las decisiones y desde luego, fue tarde para la pobre madre cabritilla.
    Un saludo

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    1. A los cabritillos de mi cuento les confundió el cuento real.
      Un saludo, Conxita.

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  18. ooooooo, a veces la desconfianza juega malas pasadas...

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    1. Y el exceso de confianza también. Habrá que recurrir a lo del término medio.

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  19. Llego un pastor y gritó:
    -¡Que viene el lobo!
    pero era mentira.
    Volvió a decir que llegaba el lobo pero tampoco llegó.
    La tercera vez que avisó nadie le creyó.... pero ya era demasiado tarde.
    ¡Feliz finde!

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    1. "Pedro y el lobo" lo llamaban. También lo reescribí.
      Feliz finde también para ti, Manuel.

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  20. Espeluznante... Y tan real como lo es la vida, al menos la vida actual. Aquí no se abre ni a Dios, con perdón...

    Un abrazo

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    1. Gracias por tu aportación, Ildefonso.
      Un abrazo.

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  21. Nunca me había pasado por la cabeza darle la vuelta a un tema hasta dejarlo del revés de esta manera que tu lo has hecho.
    Te felicito.

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  22. Pobrecitos, eran demasiado pequeños para asimilar tanta información, y para aplicarla con acierto no digamos.
    ¿Será una metafora de cómo los medios nos atiborran de información hasta nublarnos las entendederas?

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    1. Ops! Veo que esto ya lo has dicho. Ignóreseme pues.

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    2. De ignorarte nada. Si lo había dicho yo —que no lo recuerdo— queda reforzado si tú piensas lo mismo.

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  23. Gran paralelismo en esta acertadísima metáfora. Están llamando a nuestra puerta, solo espero que los cabritillos que en realidad somos hayamos leído los libros correctos y nos hayamos dejado de cuentos.
    Estás que te sales, hermoso :)
    Besos a montones.

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    1. No sé yo si no pides tú mucho.
      Muchas gracias, preciosa.
      Muchos más para ti.

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  24. Yo conocía el de unos cabritos y un tigre, pero con lobo es igual, la cadena alimenticia es la realidad ;)

    Un saludín.

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    1. tigre o lobo, qué más da.
      Otro saludo para ti.

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  25. Uy qué siniestro todo, madre mía...
    Besos!

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  26. La mamá debería estar contenta: educó a sus hijos para que sean unos desconfiados y así, tal cual, respondieron a las expectativas. De hecho yo pensé que ella los estaba poniendo a prueba jaja

    Más saludos, Macondo.

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    1. No le dio mucho tiempo de disfrutar de su satisfacción.
      Saludos, Julio David.

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