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martes, 13 de mayo de 2014

Mi sobrino Guillermo (4 de 9)








Mi hermano el sexto es el guapo oficial de los siete. Se casó con una guapa y tuvieron tres guapicos varones. Dicho así puede sonar a retintín, pero nada más lejos de la realidad. No es la belleza la característica más destacada de ninguno de los cinco. Simplemente estaba presumiendo de hermano, de cuñada y de sobrinos guapos.

Guillermo es el primero de los tres hijos. Plenamente consciente de la importancia que tiene el mayor en la educación de los hermanos más pequeños, siempre ha asumido su papel con una responsabilidad encomiable. No los deja vivir desde que abren los ojos al despertarse hasta que los cierran para dormirse. Les toma el pelo, se les ríe, les arrea, les insulta... Lo que se dice un chollo para unos padres que se han encontrado con el trabajo hecho. Apenas han tenido que dedicar tiempo para imbuir a sus dos hijos menores que a este mundo se ha venido a luchar.

Quizá resulte una obviedad si digo que pocas veces he visto que alguien quiera tanto a sus hermanos como Guille a los suyos. Una cosa es que él los putee con el derecho —incluso la obligación— que le confiere su condición de mayor y otra muy distinta que nadie ose meterse con ellos, si no quiere vérselas tiesas con él. 

Hubo dos cosas que me llamaron la atención desde su más tierna infancia: su agudeza y sus facultades físicas. Son muchos los recuerdos. Tendría dos años recién cumplidos aquellas Navidades en las que su abuelo materno, con toda la ilusión, se disfrazó de Papá Noel para darle unos juguetes:
—¿Has visto a Papá Noel, hijo mío?
—Sí, belo (abuelo) —respondió el cabrón del crío.

Sobre sus facultades físicas y coordinación de movimientos, nunca olvidaré su imagen encima de aquél triciclo. La primera vez que lo vi estuve al borde del infarto. Como todavía no llegaba a darle a los pedales, se impulsaba con las puntas de los pies en el suelo y cogía una velocidad increíble. Cuando me di cuenta de que se acercaba a la pared de enfrente sin tiempo para frenar, me levanté sobresaltado a recoger lo que quedara de él al estamparse contra ella. Con un golpe de cadera giró noventa grados y enfiló el siguiente tramo del pasillo como si tal cosa. Mi hermano, que estaba acostumbrado a verlo, se descojonaba de mi cara de susto.

Es una lástima que se haya echado novia tan joven. Y no porque la chica no merezca la pena —que es un encanto—, sino por lo que podría ligar. Con su palmito, esa mano izquierda que tan bien maneja y su cara de pena, podría ser el rey del mambo. Los hombres con cara de pena despiertan mucha ternura en las mujeres. Que se lo digan a su abuela —mi madre—, que está todo el día desviviéndose en darle caprichos para ver si se la alegra. 

Ese es Guille. Para mí El Súper. Le llamo así con frecuencia desde niño. Desde que le cantara "Superguilly, Superguilly" al ritmo de campeones y él me respondiera, con su lengua todavía de trapo, "Oe, oe, oe".


Paula (3)                                                   Página principal                                                    Jaime (5)

46 comentarios:

  1. simpáticas letras,
    muy entretenida su lectura
    saludos

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  2. jajaja, mola Guille, La escena del triciclo me ha recordado a una que protagonicé de pequeña en la que corrí, corrí... y no pude frenar... y me precipité desde dos metros de altura de cabeza apoyándome en una mano...
    El primero en llegar fue mi tío... (no sé si porque mis padres pensaron que iba a frenar...)
    Bonito relato antes de irme a dormir... digo a estudiar... :S =)

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    1. Qué regalo tan chulo, el triciclo, para los niños. Siempre me ha encantado. El partido que le sacan.
      Espero que hayas dormido... digo estudiado bien.

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  3. Que peligro tiene Guille, guapo y con cara de bueno, molaaaaaaaa-te sigo
    SALUD

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  4. jajajaj.. he visto a guille en ese pasillo!!! jajjajja... creo que los tíos siempre vamos acojonados ante los sobris... y llenos de orgullo a cada cosica que hacen...

    pero como y cuanto me gustan estos post de tus sobris!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    a disfrutar de sobri, paharo!

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    1. Yo no es que esté (estuviera) todo el día acojonao, aunque la verdad es que este crío hacía unas cosas que te asustaban. Luego no le pasaba nada. Recuerdo una bici fija que había para hacer ejercicio. Llegaba y trepaba por ella cuando apenas sabía andar. El susto te lo pegabas cuando lo veías.
      Besos.

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  5. Digo pues voy a conocer a otro miembro más de la familia, que me los presentas con cuentagotas y así no hay quien se integre.
    Por la forma en que lo cuentas parece como si entre el mayor y los otros dos hubiera una diferencia de años suficiente para que Guillermo realmente ejerza de hermano mayor ¿es así?

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    1. Se lleva cinco años con el mediano y ocho con el pequeño.
      Besos.

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  6. Ay la babota, cómo se nos cae la babota compañero.

    Lo bueno de los sobrinos es que se disfrutan en la medida justa.

    Abrazos.

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    1. Así es. La educación y las preocupaciones importantes quedan para los padres.
      Abrazos.

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    2. No te creas, ninguna de ambas cosas en exclusiva, los tíos y abuelos, si pasan tiempo con ellos, son vitales para su educación, no te sientas muy de menos al respecto, según hablas de ellos a mí no me cabe duda alguna de que mucho de lo que son es "culpa" tuya.

      Y siguiendo con eso, no me negarás que más de una vez no has estado preocupado por sus problemas, lo bueno de ser tío para mí no es eso, sino el día a día, el hecho de que no tengas que estar todo el día atento y dispuesto, no me sé explicar pero yo me entiendo :)

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    3. Explicarte te explicas muy bien, pero insisto en que yo no he intervenido apenas en la educación de mis sobrinos. He tratado de no estorbar demasiado en la labor de sus padres, pero de ahí a colaborar va un abismo. Y no lo digo entonando ningún "mea culpa", porque he sido plenamente consciente de adoptar la postura más cómoda. Otra cosa es que tengan problemas y yo me entere, lo que evidentemente sí que me afecta.

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  7. Qué majo!!! Totalmente de acuerdo con lo de la cara de pena. Se ve que los chicos con pinta de desamparados y mirada de Oliver Twist nos despiertan el instinto maternal. Jajaja. Besotes!!!!

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    1. ¿Ves como tengo razón? Pero el chico lleva un porrón de tiempo poniéndole la cara de pena a a la misma.
      Besos.

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  8. Ainsss un babero gigante para este Tito :)
    Los hermanos mayores tienen todo el derecho del mundo a "puñetear" a los pequeños, pero eso sí, sólo ellos, pobre del que ose hacer algo semejante.
    Besines

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    1. Está bien el verbo "puñetear" para definirlo.
      Besos.

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  9. Felicidades por esa familia tan feliz y unida. Totalmente cierto: parece ser que los hombres así con carita de pena, como que encandilan más a las mujeres ya que tienen algo que las engancha.
    Que sea muy feliz en ese noviazgo.

    Un abrazo Macondo.

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  10. Me alegro de que tengas un sobrino tan listo y apañado. “Más apañao que un jarrillo lata”, como decimos por aquí. Y la abuela es una ABUELA con mayúsculas.
    Un fuerte abrazo, Chema.

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    1. Esa del "jarrillo lata" no la conocía.
      Gracias, Karima.
      Un fuerte abrazo.

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  11. que se te cae la baba amigo...
    Muy tierno relato

    abrazos
    carlos

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    1. No voy a ocultar que babeo con mis sobrinos, Carlos.
      Un abrazo.

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  12. Me ha encantado lo de la cara de pena y las mujeres. ¡Que razón tienes! Además seguro que la abuela intenta alegrarle la carita de forma constante y el muy ladino siempre acaba poniendo cara de "qué se le va a hacer" :P
    Los vamos conociendo poquito a poco.
    Besazo

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    1. Ya veo que las mujeres me dais la razón en lo de la cara de pena. Yo la he ensayado delante del espejo, pero no me sale.
      Besos.

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  13. Ah que ternura, me recordaste a mi Bella con eso del triciclo porque todavía no alcanza a pedalear muy bien.

    Ternuritas tu y el Guille. (se te cae la baba con el jaja)

    Besos Chema

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    1. Tu Bella sigue siendo una niña, pero nuestro Guille es ya un hombre.
      Besos, Flor de María.

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  14. Ya veo Chema que el cupo "sobrinil" lo tienes completo, anda que nos has disfrutado con ellos y que no les has perdido la pista. Vemos sólo tu versión, pero entre líneas intuyo que ellos han de querer un montón a ese tío que hasta les publica entradas en el blog.
    ¡Familia que crece unida, permanece unida para siempre!

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    1. La verdad es que no nos llevamos mal. Es muy fácil ser tío de mis sobrinos.
      Un abrazo, María Pilar

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  15. Qué dulce hablas de tus sobrinos. Además en su justa medida. Porque tardas tanto de una vez a otra que ya no recuerdo a los anteriores y me voy a buscar sus relatos. Se te nota el cariño y admiración que les tienes.
    Hace poco escuché una canción dedicada a una sobrina y me emocioné al escucharla. Además era en directoo. Si la quieres escuchar, se llama Paula, de Joan Amèric. (Está en valenciano, pero incluso aunque no entiendas alguna palabra, se le nota el cariño que transmite). En valenciano, a oir le llamamos sentir. Hasta ahi nos llega la cultura musical.

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    1. Ya he pensado en enlazar una con otro las entradas de mis sobrinos, como lo hago con las secciones. Quizá lo haga cuando termina las nueve.
      Dejo descansar entre una y otra para no empalagar.

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  16. Se te cae la baba, Tito Chema!

    Qué orgullosa estaría yo si me haces un post así siendo mi tío...

    Un besote!

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    1. Cuando acabe con los sobrinos naturales, empiezo con las sobrinas adoptivas.
      Besos.

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  17. Los niños, enseñando siempre. Con su triciclo poniendo cara de velocidad cuando lo montan...con esas frases que sentencian a la razón.

    Un abrazo,Eres muy sobrinero y familiar, y eso es muy bonito.

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    1. Cara de velocidad no sé si ponía el niño, pero el tío seguro que la ponía de susto. Hasta que me acostumbré yo también a que no de la pegaba.
      Otro abrazo para ti, Albada.

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  18. ¡Mierda de Reader que no me había actualizado esta entrada! ¡Casi me la pierdo!
    Pues porque me ha parecido que llevabas mucho tiempo sin publicar y he dicho, voy a pasarme, que si no, no la veo.
    Y me hubiera fastidiado mucho, la verdad, porque me encanta cuando hablas así de tus sobrinos.Se nota que hay cariño verdadero cuando los describes, y si son así seguro que es porque algo han aprendido de su tito Macondo y que se parecen a él.
    Un beso a los dos.

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    1. Yo cada cuatro días, entrada que te crió. Tenga o no tenga qué decir. Si es que no (que es lo más fácil) recurro a citar a los demás, o a inspirarme leyendo el diccionario para crear el propio, o a buscar zapatazos ortográficos frecuentes para ponerlos en evidencia, o a buscar víctimas que se dejen macondografiar, o a presentar al sobrino que le toca... La cosa es que no os olvidéis de mí.
      Besos.

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  19. Seguro que le irá muy bien a la vida.
    Que la disfrute mucho.

    Saludos.

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  20. Molan los sobrinos, y malcriarles, y consentirles, y enseñarles cosas que no harían sus padres... y más aún los que se llaman Guille, como el tuyo y el mío, ¿que no?
    No sé qué edad tendrá la ciratura, pero déjale que se eche novia, asiente la cabeza y que no rompa corazones, que seguro que es de armas tomar por lo que cuentas. ¡Besos!

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    1. Esa es la carga que tienen los padres, sobre todo cuando tienen muchos hermanos. Son solo dos a educar y todos los tíos (más los abuelos) a malcriar. Pero para eso son padres, que le vamos a hacer.
      Guille ahora ya tiene 25 años, lo que pasa que lleva con la misma novia 7 u 8.
      Besos.

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    2. Buf!! Entonces se lo romperán a él seguro.
      Mi Guille sólo tiene 2 años, y ahora empieza a ir en triciclo, y también me echo las manos a la cabeza presintiendo una catástrofe en cada uno de sus movimientos!

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    3. Qué edad más bonita. La de tu Guille, no la del mío.

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